Las mamparas de cristal templado son imponentes por su brillo y transparencia. Esto impacta los primeros días luego de instalada y deseamos que así sea por siempre. Claro que el final llega pronto. El agua que queda en suspensión cuando la usamos empieza mostrar su paso haciéndose visible con su desagradable huella: el sarro.
El agua contiene partículas minerales de calcio, bicarbonato y carbonato de magnesio suspendidas. Son sólidos contenidos en el líquido que cuando este se evapora queda a la vista adherido en la superficie. Es, salvando las distancias, como la pintura con la que damos color a una pared. La pintura tiene una gran cantidad de minerales del color elegido (pigmentos) suspendidas en agua (vehículo que puede ser también solvente u otro componente). Cuando pintamos esparcimos sobre la superficie el pigmento gracias a estar disuelto en el vehículo. Cuando este se evapora en contacto con el aire queda el pigmento solo y la pared quedó pintada. El sarro es el pigmento contenido en el agua. Cuando el agua que queda en la mampara se evapora queda el sarro. Claro que no es ningún pigmento y mucho menos lo deseamos “decorando” nuestros cristales. Pero el principio físico es muy parecido.

¿Cuál es la primera solución?

La primera medida que tenemos para evitar la formación de sarro es secar la mampara una vez que la usamos. De esta manera nos llevamos el agua en el paño que usamos para secar o la removemos con el escurridor y junto con ese agua se va el residuo mineral. De esta forma no hay sarro ya que lo eliminamos diluido en el agua.
Claro que secar la mampara cada vez que se usa (o lo que es peor ¡el último que se baña seca!) es un poco engorroso y a la larga la tarea se abandona.

Pasamos al siguiente paso: el combate contra el sarro.

Lo más razonable es mantener la mampara lo más libre de sarro posible sin hacer grandes esfuerzos. Lo recomendable es una vez por una o dos semanas limpiar el sarro con agentes caseros que son eficientes:
– Vinagre.
– Jugo de limón.
– Bicarbonato de sodio.
Todos contienen ácidos no demasiado potentes pero que remueven el sarro y van a dar buen resultado frente a una acumulación de sarro muy leve.

Si querés una limpieza más rápida y profunda podés usar nuestro Limpiador Quita Sarro Box que elimina el sarro de manera inmediata inclusive cuando esté muy arraigado.

Tenés varias opciones para tener tu mampara impecable. Exige cierto esfuerzo y constancia pero te dejamos la solución al alcance de la mano.